06/06/2024
La pasta frola, ese clásico de la repostería argentina, no es solo una tarta. Su historia es un delicioso viaje a través de culturas e inmigraciones, un reflejo de nuestra identidad culinaria. Aunque su nombre evoca la pasta frollaitaliana, una masa quebrada versátil, el relleno y la estética final han adquirido matices locales, creando una experiencia única.

Un Origen Multifacético: Italia, España y Argentina
Si bien sus orígenes se remontan a Italia, específicamente a Génova o Nápoles, la pasta frola argentina ha tomado un rumbo propio. Las recetas italianas originales, conocidas como crostate, suelen rellenarse con frutas frescas como damascos o duraznos, a diferencia de la versión argentina, que destaca por su relleno de membrillo. Esta diferencia se debe a la influencia española, que introdujo el membrillo en nuestra cultura culinaria, y a la creatividad argentina que también ha incorporado el dulce de batata e incluso el dulce de leche, como veremos en la variación con aceite.
La masa, una pasta quebrada o pasta brisacomo se la conoce en España, se caracteriza por su textura delicada y su típico enrejado superior. Este enrejado, con su estética elegante, podría tener una inspiración austríaca, recordando la Linzer Torte. Esta fusión de influencias es lo que hace a la pasta frola tan especial y única.
Leyendas y Tradiciones: De las Sirenas Napolitanas a las Recetas Familiares
Existen diversas leyendas sobre el origen de la pasta frola. Una de ellas, ambientada en Nápoles, la vincula a una sirena que, en señal de agradecimiento, regaló la receta a los napolitanos. Otras versiones atribuyen su creación a las monjas de un convento napolitano, cuya receta llegó hasta la corte de los Borbones. Estas historias, aunque fantásticas, reflejan la importancia cultural y el arraigo de este postre.
En Argentina, la pasta frola se ha transmitido de generación en generación, muchas veces a través de recetas familiares escritas a mano o compartidas oralmente. Cada familia guarda su propia versión, un tesoro culinario que se pasa de madres a hijas, conservando la tradición y adaptándola a los gustos personales.
Pasta Frola de Dulce de Leche con Aceite: Una Innovación Sabrosa
Si bien el relleno tradicional de membrillo es el rey indiscutible, la creatividad en la cocina ha dado lugar a nuevas y deliciosas variantes. La pasta frola de dulce de leche con aceite es un ejemplo de esta innovación. El aceite, en lugar de la manteca tradicional, aporta una textura diferente a la masa, más liviana y suave, y un sabor sutilmente diferente que complementa a la perfección el intenso dulzor del dulce de leche.
Esta versión no solo es deliciosa, sino que también puede ser una alternativa para quienes buscan opciones más ligeras o buscan experimentar con nuevos sabores. La combinación del dulce de leche, un ícono de la gastronomía argentina, con la textura única de la masa con aceite, crea una experiencia gustativa inolvidable.

Receta de Pasta Frola de Dulce de Leche con Aceite
Ingredientes:
Para la Masa:
- 400 g de harina 0000
- 10 g de polvo leudante
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 180 g de azúcar
- 2 huevos
- 200 g de aceite (de girasol o similar)
- 1/2 unidad de ralladura de limón
- 1/2 cucharadita de sal
Para el Relleno:
- 500 g de dulce de leche
Preparación:
- Batir el aceite con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Agregar la esencia de vainilla y la ralladura de limón.
- Incorporar los huevos de a uno, batiendo hasta que se integren completamente.
- Tamizar la harina con el polvo leudante y la sal. Formar una corona con la harina y verter la mezcla de aceite y huevos en el centro.
- Unir los ingredientes suavemente, sin amasar demasiado. Formar una bola, envolverla en film y refrigerar por al menos 30 minutos.
- Estirar ¾ de la masa y forrar una tartera. Rellenar con el dulce de leche.
- Estirar el resto de la masa y cortar tiras para realizar el enrejado típico de la pasta frola .
- Hornear a 180°C hasta que la masa esté dorada y el relleno esté firme.
Comparativa entre Pasta Frola Tradicional y con Aceite
| Característica | Pasta Frola Tradicional (Manteca) | Pasta Frola con Aceite |
|---|---|---|
| Masa | Más quebradiza, mantecosa | Más suave, liviana |
| Sabor | Intenso sabor a manteca | Sabor más sutil, resalta el dulce de leche |
| Textura | Crujiente | Ligera, menos quebradiza |
La elección entre una y otra dependerá del gusto personal. La pasta frola tradicional ofrece una experiencia más clásica y mantecosa, mientras que la versión con aceite es una alternativa más ligera y moderna que permite que el sabor del dulce de leche sea el protagonista.
Consultas Habituales sobre la Pasta Frola
- ¿Se puede congelar la masa? Sí, la masa cruda se puede congelar hasta por dos meses.
- ¿Qué tipo de aceite se recomienda? Se puede utilizar aceite de girasol, de maíz o de oliva suave.
- ¿Se puede usar otro tipo de dulce? Sí, se pueden usar otros dulces como membrillo, batata o batata.
- ¿Cómo se consigue una masa más fina? Estirar la masa finamente con un palo de amasar y refrigerar antes de hornear.
La pasta frola, en todas sus versiones, es un símbolo de nuestra identidad culinaria. Su historia, su sabor y su versatilidad la convierten en un postre amado por todos. Anímate a probar esta versión con aceite y dulce de leche, y una nueva forma de disfrutar este clásico argentino.
