20/03/2021
Es común que los padres se preocupen al ver que a su bebé le sale leche por la nariz durante o después de la lactancia. Aunque en muchos casos no es motivo de alarma, es importante entender las posibles causas y cuándo buscar atención médica. Este artículo explorará las razones detrás de este fenómeno, ofreciendo información para tranquilizar a los padres y guiarlos en la toma de decisiones.
¿Por qué a mi bebé le sale leche por la nariz?
La salida de leche por la nariz durante la lactancia, a menudo llamada regurgitación nasal, se debe principalmente a la inmadurez del sistema digestivo del bebé. Las estructuras anatómicas involucradas en la alimentación, como los músculos de la garganta y las válvulas que regulan el flujo de leche, aún se encuentran en desarrollo. Esto puede permitir que la leche fluya hacia la parte posterior de la garganta y, en algunos casos, hacia la nariz.
Causas comunes de la leche por la nariz en bebés:
- Inmadurez de las estructuras anatómicas: El paladar blando, que actúa como una válvula, aún no está completamente desarrollado, permitiendo el paso de leche hacia la nasofaringe.
- Alteraciones de estructuras orales: Fisuras palatinas (labio leporino o paladar hendido) pueden crear una conexión entre la boca y la nariz, facilitando el paso de la leche.
- Fuerza de succión: Una succión demasiado vigorosa puede provocar un flujo de leche más rápido y mayor probabilidad de regurgitación nasal.
- Posición del bebé durante la lactancia: Una posición incorrecta puede facilitar que la leche fluya hacia la nariz. Mantener al bebé con la cabeza más elevada puede ayudar.
- Hiperproducción de leche materna: Una producción excesiva de leche puede sobrepasar la capacidad del bebé para tragarla, llevando a la regurgitación nasal.
- Frenillo lingual corto: Un frenillo lingual corto puede dificultar la succión y deglución, llevando a la ingestión de aire (aerofagia) que puede propulsar la leche hacia la nariz.
¿Cuándo debo preocuparme?
En la mayoría de los casos, la regurgitación nasal es benigna y desaparece a medida que el bebé crece. Sin embargo, es importante buscar atención médica si:
- La regurgitación nasal es frecuente y abundante.
- El bebé presenta dificultad para respirar o alimentarse.
- La regurgitación se acompaña de otros síntomas como vómitos, irritabilidad o pérdida de peso.
- El bebé no aumenta de peso adecuadamente.
- Sospechas de una fisura palatina o alguna otra malformación.
Diferencia entre Regurgitación, Reflujo y Vómito
Es importante diferenciar entre regurgitación, reflujo y vómito. La regurgitación es el retorno pasivo de pequeñas cantidades de leche desde el esófago a la boca o nariz. El reflujo es el movimiento del contenido gástrico hacia el esófago, que puede o no manifestarse como regurgitación. El vómito es un acto mucho más activo y enérgico, con expulsión de mayor cantidad de contenido estomacal. La regurgitación nasal, en la mayoría de los casos, es una forma de regurgitación y no un vómito.
¿Cómo es el líquido que sale por la nariz?
El líquido que sale por la nariz en estos casos suele ser leche materna. Su aspecto dependerá de si se trata de leche fresca o ya digerida, pudiendo variar de color y consistencia.
Tratamiento y Cuidados
En la mayoría de los casos, la regurgitación nasal no requiere tratamiento específico, simplemente se soluciona con el desarrollo del bebé. Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar:

- Posición adecuada durante la lactancia: Mantener al bebé en posición vertical, con la cabeza más elevada que el cuerpo.
- Pausas durante la toma: Realizar pausas para que el bebé pueda eructar y liberar el aire acumulado.
- Control de la producción de leche: Si la madre presenta una hiperproducción de leche, puede ser necesario regular la frecuencia y duración de las tomas.
- Consulta con un especialista: Si la regurgitación es frecuente, abundante o se acompaña de otros síntomas, es importante consultar con un pediatra o un logopeda especialista en terapia miofuncional.
Consultas habituales sobre leche por la nariz en bebés:
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Es grave que a mi bebé le salga leche por la nariz? | En la mayoría de los casos, no es grave, pero es importante estar atentos a otros síntomas. |
| ¿Qué puedo hacer para evitar que mi bebé tenga leche por la nariz? | Mantener una postura adecuada durante la lactancia y realizar pausas para eructar pueden ayudar. |
| ¿Cuándo debo llevar a mi bebé al médico por este motivo? | Si la regurgitación es frecuente, abundante o se acompaña de otros síntomas como dificultad para respirar o alimentarse. |
| ¿Mi bebé puede tener una alergia si le sale leche por la nariz? | No necesariamente. La causa más común es la inmadurez del sistema digestivo. |
| ¿Puede la leche por la nariz afectar el crecimiento de mi bebé? | Solo si se acompaña de otros síntomas que impidan una adecuada alimentación. |
Recuerda que la información proporcionada en este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Ante cualquier duda o preocupación, consulta a un profesional de la salud.
